martes, 29 de octubre de 2013

lunes, 28 de octubre de 2013

Capítulo 29.

-Necesito un auto... y algo de dinero.
-Claro nena, lo que quieras por tratar de ayudar a Andy pero, ¿qué piensas hacer?
-Te contaré, pero déjame entrar la motocicleta o me descubrirán. -Asintió con la cabeza y abrió las puertas del garage, la metí allí y él las cerró, dentro había una pequeña puerta que conectaba hacia el living, nos sentamos en un gran y hermoso sofá rojo.
-Cuéntame tu plan.
-Tengo pensado irme a Boston, conseguiré un trabajo hasta que mis padres y los chicos me olviden y me den por desaparecida, un año, luego volveré a buscar a Andy. Necesito que lo mantengas al tanto de mi plan si lo ves, por favor te lo ruego. Te dejaré mi número pero en serio necesito el dinero y el auto.
-Te enviaré dinero y puedes llevarte uno de mis autos, no tengo problema, y no creo que Andy tenga ningún problema tampoco pequeña.
-Muchas gracias.
-¿Por qué?
-Por confiar en alguien que apenas conoces.
-Todo por mi amigo pequeña, además eres agradable. -Me sonrió- Sígueme, vamos a ver el auto. -Nos paramos rápidamente y nos dirigimos hacia un gran salón pasando el patio trasero de la casa, habían 4 autos, un hermoso y simple Porsche Cayenne {/porsche-cayenne-turbo-s-2013-iyo5.jpg} otro también simple pero bellísimo Honda Civic {tomoviles.com.ar/sites/default/fileic_0.jpg} y los dos más lujosos, un Nissan 350z {cars/nissan/350z/images/high-rez/DSC_5988.JPG} y un Mercedes Benz SLR Mclaren {/2013/02/2012-Wheelsandmore-Mercedes-Benz-SLR-McLaren-722-Epochal-Front-Angle.jpg}
-Elige entre los dos primeros por favor. -Reí despacio.
-Me enamoré del Porsche.
-Está bien, aquí tienes las llaves. -Se dirigió hacia el costado de la puerta y quitó las llaves que estaban colgando allí. -¿Tienes licencia?
-Solamente para motocicleta.
-Tranquila, te servirá en Boston. -Asentí con la cabeza, me tomó de la mano y nos dirigimos hacia su cuarto, cuando llegamos quitó un cuadro de arriba de la cama y abrió la caja fuerte. -¿Cuánto tienes?
-$40.000.
-Toma, aquí tienes $800.000. -Sacó la mitad de lo que tenía guardado allí, lo colocó en una pequeña valija y me la entregó.
-Wow, ¿no es demasiado?
-No, estará bien, también te daré mi número para que me llames si necesitas algo, ya sea dinero o ayuda personal, lo que sea, ¿está bien? -Asentí y lo abracé con fuerza.
-Muchas gracias en serio y no olvides lo de Andy.
-No lo haré, y gracias a ti, aquí tienes mi tarjeta. -Me entregó un pequeño cartoncito, yo hice que anotara mi número y al despedirnos por última vez me subí al auto, abrió el portón mecánico, como el de casa, para que pudiera salir y por fin me dirigí hacia la ruta principal, tenía todo preparado en el bolso, mi pasaporte, el dinero, mi documento, mi licencia, absolutamente todo. Extrañaría tanto a los chicos, ni siquiera me despedí de ellos pero sabía que ellos pensaban que ésto era para mi bien, aunque no era así, no era bueno para mi mantenerme encerrada en mi habitación alejada de todos, simplemente no lo era. Por alguna razón me sentía aliviada al alejarme por un tiempo de la vida cotidiana, de todo lo que había sucedido, no podía seguir adelante escuchando todo el tiempo el eco de las palabras de Andy  "¡No ____, no dejes que me lleven, por favor!" Cada vez que lo recordaba mis ojos se llenaban de lágrimas, su expresión perdida, él me necesitaba, ahora me necesita más que nunca pero tiene a Ashley y cuando pueda volver podré vivir una vida normal junto a él. Si, lo acepto, ya no puedo seguir ocultando lo que siento, tal vez fué amor a primera vista o simplemente me enamoré del "nuevo Andy", pero estaba perdidamente enamorada y tenía que salvarlo, con ayuda de Ashley lo haría, podría hacerlo, yo sabía, saldríamos de ésto juntos algún día. Me paré a un lado de la carretera de pronto, saqué un papel y un lápiz de la guantera del auto y comencé a escribir.
 *Andrew:
Te prometí que te salvaría, con ayuda de Ashley te sacaremos de ése asqueroso lugar. Estoy en Boston, juro que volveré, ahora toda mi familia me está buscando y tal vez termine igual que tú, por favor, perdóname. Espero que no te olvides de mi, porque yo no lo haré jamás, te lo prometo. Es verdad lo que te dije aquella horrible noche que te llevaron de mis brazos, te amo, en verdad te amo... no sabes lo que quiero correr a tus brazos, abrazarte, besarte miles de veces y no soltarte nunca más en la vida. Espero que estés bien y que me llames o mandes algún mensaje, estaré al tanto de la información que Ash me dé. Con amor y siempre tuya... ____.*
Acabé de escribir y volví rápidamente hacia la casa de Ash, la dejé en el buzón de correo, coloqué en el sobre: "Para Andy" y volví a subirme al auto, arranqué lo más veloz que pude de nuevo hacia la ruta principal para comenzar una nueva y temporal vida.


                                  Fin...








Muchas gracias por leer ésta primera temporada, juro que en cuanto pueda comenzaré con la segunda. ¡Me alegraría demasiado si me hacen saber que les gustó la novela! Y en serio, les agradezco mucho leerla. Siento que haya llegado solamente hasta el capítulo 29, no se me ocurrió nada más y me pareció un buen final, lamento si no les gustó, pero les agradezco mucho si si, Saludos y millones de gracias♡ Jazmín.



                                

Capítulo 28.

El sonido de la puerta rompiéndose me sobresaltó, observé a mi lado y Andy seguía profundamente dormido en mi pecho... la luz se prendió de pronto, dos médicos junto con mi madre, mi hermano, Jared y Austin entraron a la habitación.
-Aléjate de ése drogadicto alcohólico ahora mismo ____. -Dijo Jared.
-¡No le digas así! ¡No está bien! -Grité acurrucándome más a él.
-¡Dije que te alejaras ahora mismo m*ierda! -Me tomó del brazo lastimado haciendo que soltara un grito ahogado, me soltó al instante.
-____, pequeña, aléjate de él, por favor. -Repitió mi madre tranquilamente.
-¡No lo haré! ¿Qué quieren hacerle? 
-Ayudarlo. -Susurró Austin.
-No, quiero que se quede conmigo, lo amo.
-¿¡Qué!? Me sacas de quicio _____, aléjate ahora mismo dije. -Volvió a gritarme Jared.
-No me grites idiota, no lo dejaré solo, necesita mi ayuda, le harán algo malo, lo sé, lo presiento, no quiero dejarlo, estará peor de lo que está ahora, por favor, déjenme ayudarlo, yo puedo, se los juro.
-No lo volveré a repetir ____ Meredith, suelta a ése hombre ahora mismo.
-¡No Jared, tú no me mandas! Terminamos, no te amo, quiero estar con Andy, déjenme hacerlo, por favor, no me alejen de él. -Me tiró de la cintura suavemente haciendo que me moviera al lado de Andy, lo tomé con fuerzas y me zafé de su agarre.
-¡Mierda, no lo hagas más difícil! -Andy abrió sus ojos lentamente.
-¿Qué sucede aquí? -Preguntó adormilado y acurrucándose aún más en mi pecho, parecía un niño asustado.
-Te llevaremos a un psiquiátrico Andrew, es lo mejor para todos.
-¿¡Qué!? -Uno de los doctores tomó su brazo y lo levantó. -¡No ____, no dejes que me lleven, por favor! -Sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas, corrí hacia él pero Danny me tomó entre sus brazos, luché para salir pero era imposible.
-¡No, Andy! ¡No se lo lleven bastardos! -Gritaba una y otra vez con mis ojos empapados en lágrimas y luchando contra los brazos de Danny que me apretaban fuertemente.
-¡____! 
-¡Andy, tranquilo! -Por fin pude arañar las manos de Danny, que me soltó rápidamente, corrí lo más rápido que pude hasta Andy, sujeté su cara con mi respiración agitada. -Tranquilo amor, te sacaré, juro que te sacaré. -Besé sus labios suavemente. -Tranquilo Andy, en serio, tranquilo. -Su cara todavía se veía aterrada y llena de lágrimas, se las limpié y besé sus mejillas, luego los dos hombres le colocaron un chaleco de fuerza y se lo llevaron, lo último que pude ver fueron sus ojos asustados mirándome fijamente y escuchar su susurro apenas audible.
-Te esperaré, te amo.
-Yo mas a ti Andy. -Mi cabeza latía fuertemente, de pronto me dejé caer al piso y cerré mis ojos junto a la fría acera, oyendo el último llamado de Andy gritando mi nombre.



Hace 6 días que presencié como se llevaban a Andy a un psiquiatra sin un poco de compasión... Nadie de la familia puede hablar conmigo, podría explotar si me dirigen la palabra. Solamente quiero golpear a todos y todo, destrozar todo hasta que no quede nada, ¿cómo pudieron ser tan crueles de hacerle éso? ¿Ni un poco de piedad? Solamente es un chico alcohólico de pocos años, ¿es para tanto? Es como si me hubieran llevado a mi, una parte de mi. Además de todo me tienen encerrada en mi habitación, no puedo salir ni a comer, me traen todo a la cama. Como era común me levanté con un insoportable dolor de cabeza, todas las noches mis llantos eran incontrolables; abrí los ojos, tomé un calmante junto con un antidepresivo de un pequeño recipiente que tenía guardado y me los tomé al mismo tiempo que tragaba un poco de agua. Me volví a recostar esperando que, como siempre, viniera alguien a traerme el almuerzo. No le dirigía la palabra a nadie, absolutamente a nadie, ni siquiera hacía contacto visual, parecía un zombie. Escuché la llave de la puerta girando, mi hermano entró tranquilamente, observé sus manos y todavía se notaban los rasguños que le había hecho aquella noche luchando por ver a Andy una última vez, no miré sus ojos en ningún momento.
-Buenos días. -Se sentó a un lado de la cama dejando la bandeja con spaggettis en la mesa de luz. -Háblame. -Solamente me quedé callada. -Oye, solamente es un chico... -Trató de acariciar mi mejilla pero tomé su mano lo más fuerte que pude clavando mis uñas en su muñeca, soltó un grito ahogado.
-¿Sólo un chico? Andy era el chico al que amaba, me arruinaron la vida al igual que él; se lo llevaron junto con una parte de mi. -Apreté más mis largas uñas con una furia incontrolable hasta que mi madre entró en la habitación y me tomó de ambas manos.
-Hija, tranquila... 
-¡Deja de decirme que esté tranquila! ¡No lo estaré, son los peores! Tú, eres la peor madre que existe, y tú eres un bastardo Daniel. -Me zafé de su agarre y empujé a ambos fuera del cuarto logrando tomar la llave, dí un portazo y cerré con la llave rápidamente, luego busqué una maleta, coloqué algo de ropa y mis ahorros para la universidad que escondía bajo el colchón de la cama, me cambié la ropa rápidamente {http://www.polyvore.com/cgi/set?id=102086456&.locale=es} oyendo como Danny pateaba la puerta sin parar, se quebró un poco pero logré tomar el bolso, las llaves de la casa por si acaso, el casco y las llaves de la motocicleta, abrí la ventana, amarré una sábana a las rejas de la terraza, llegaba hasta abajo... Bajé rogando que no me atraparan y por fin llegué a mi motocicleta, arranqué y abrí el portón mecánico y a toda velocidad me alejé hasta llegar a la antigua casa de Andy... Toqué la puerta rápidamente y Ashley salió, me miró perplejo.
-____.
-Ashley, necesito un favor, te lo deberé por el resto de mi vida.
-Lo que quieras pequeña.
-Necesito un auto... y algo de dinero.








¡Penúltimo capítulo! Llegaré hasta el 29 y comenzaré la segunda temporada.


Capítulo 27.

Ya han pasado tres semanas desde que salí del hospital, me siento mucho mejor, estoy yendo hacia el hospital para que me quiten el yeso en auto solamente con mi madre y mi hermano, mi padre tuvo que volver a viajar por el trabajo y los chicos están en la escuela. Es un día algo frío, no mucho, es miércoles y voy así: {http://www.polyvore.com/cgi/set?id=102036483&.locale=es} demasiada desarreglada para lo normal, pero me siento cómoda y éso es lo que importa. Jared se ofreció a retirarse del trabajo para acompañarme, pero no se lo permití, ya tiene muchas faltas por mi culpa y no me gustaría que lo despidieran, aunque sé que si le pido por favor a Andy que no lo haga me haría caso, además seguía algo enfadada con él. Otro tema... no he hablado con Andy desde aquel mensaje que me envió aquella noche, no quise contestarle, me llamó muchas veces, pero no le contesté, también vino a casa, obligué a mamá a decirle que estaba muy ocupada como para atenderlo, al igual que Danny, que lo hizo con mucho gusto con tal de no verlo más junto a mi; se siente feo no hablarle, no sé que sucedió con Scout y él, solamente quiero olvidar éstos sentimientos que tengo hacia él, pero no puedo. La voz de mi madre me despertó de mis pensamientos.
-Hija, ¿necesitas que Danny te cargue?
-No, estoy bien, solamente necesito las muletas.
-Está bien. -Ella se bajó del auto y me abrió la puerta, seguido Danny tomó mi cintura y me paró, dejándome espacio para que pudiera caminar. 
 Luego de esperar al fin el doctor salió.
-Worsnop Evans. -Dijo serio mirando una libreta que tenía en la mano, nos levantamos cuidadosamente y entramos. -Bien señorita Worsnop Evans, ¿qué le ha dolido éstas tres semanas?
-Las costillas y la pierna, pero no mucho, se pasa rápido con los calmantes.
-Muy bien, ¿los rasguños cicatrizaron?
-Si, excepto el del brazo, está mejor pero no tanto como los demás.
-¿Podrías mostrarme? -Estiré el brazo y quité la venda que tenía despacio hasta dejar el gran corte a la vista. -¿Usaste alcohol? -Asentí- Sabes que no tienes que mojarlo, ¿cierto? 
-Hmm, creo que no.
-Oh, entonces fue éso, no tienes que mojar la herida con algo que no sea alcohol, ni siquiera con agua, ¿está bien?
-Vale, lo haré.
-Ok señorita, ¿está lista para que quitemos el yeso?
-Más que lista, creo. -Le dirigí una media sonrisa que él me devolvió tranquilo.

  Cuando acabó de quitar el yeso pude caminar otra vez con total tranquilidad.
-Éso es todo señorita, tenga en cuenta los dolores intensos, si toma calmantes y no se pasa rápidamente le pediré que venga.
-Está bien, una última pregunta.
-Dígame.
-¿Podré montar mi motocicleta?
-Hmm, creo que debería esperar unos días, pero si es urgente claro, no habrá ningún problema, la pierna está totalmente curada al igual que las costillas.
-Ok, muchas gracias doctor.
-No hay de qué, recuerde que dentro de cinco semanas tiene que volver. -Asentí con la cabeza y salimos, entré al auto y volvimos a casa. Cuando llegamos Danny y yo bajamos.
-Chicos, iré a hacer las compras y vuelvo, compórtense por favor. -Ambos asentimos, entré a la casa y subí rápidamente a la habitación, tomé el iPhone y lo coloqué en mi bolsillo, volví a bajar y tomé las llaves de la motocicleta cuando sentí que alguien tomaba mi manga, me di la vuelta.
-¿A dónde crees que vas?
-¡El doctor me dijo que podía montarla Danny!
-Solamente en emergencias.
-Ésto es una emergencia.
-¿Y qué tipo de emergencia en particular? 
-Necesito tomar aire con urgencia.
-No seas tonta.
-¡Daniel!
-No.
-¿Por qué tendría que hacerte caso a tí?
-Soy tu hermano mayor.
-¿Y?
-Estoy a cargo de tí mientras mamá no esté.
-¿Quién lo dice?
-Yo.
-Entonces no importa. -Corrí con las llaves y el casco en la mano hacia la motocicleta, me subí a ella, la encendí y presioné el botón para que el portón se abriera, en un segundo estaba fuera mirando por el espejo retrovisor como Danny corría detrás de mi desesperado. Tomé el camino hacia la casa de Andy, cuando llegué toqué el timbre y un hombre con el cabello negro salió despeinado con una bata.
-Hola pequeña, ¿necesitas algo? -Preguntó adormilado.
-Buscaba a Andy.
-¿Andy? -Preguntó confundido.
-Andrew Biersack.
-¿Tú eres ____? 
-Exactamente, ¿cómo lo sabes?
-Oye, tienes torturado a Andy. Disculpa, Andy ya no vive aquí, tampoco Juliet, -¡Cierto! que idiota soy por no acordarme.- pero tengo la dirección de su nuevo departamento. -Me entregó un pequeño papel con una dirección anotada.- Pequeña, ¿puedo pedirte un favor antes de que te vallas?
-Claro, dime.
-Habla con él, no ha ido al trabajo y volvió a ser como era antes, de fiesta en fiesta y alcoholizado a toda hora. Él además de mi jefe es mi mejor amigo, no puedo hacer nada, traté de enviarlo a rehabilitación ya que también ha conocido a alguien que comenzó a venderle drogas, todo ésto sucedió luego de que saliera con ésa perra de Scout y creo que tú eres la única que puede hacer que hable, que diga lo que en realidad sucedió con ésa chica o contigo, anímalo, haz que vuelva pequeña, por favor.
-Haré todo lo que pueda...
-Ashley.
-Ashley, haré lo que pueda, muchas gracias por confiarme ésto, te lo agradezco.
-No hay de qué pequeña y mucha suerte.
-Gracias Ashley, adiós.
-Adiós pequeña, gusto en conocerte.
-Igualmente. -Me volví a subir a la motocicleta y arranqué hacia el departamento. Cuando por fin llegué lo miré de arriba a abajo, era muy lujoso. Me dirigí hacia el garage subterráneo y supe reconocer el auto de Andy a lo lejos, me acerqué a él bajando la velocidad y estaba lleno de colillas de cigarrillo y botellas de todo tipo de alcohol, se veía repugnante para un auto tan hermoso y delicado como ése. Me apresuré a subir al ascensor y una chica estaba dentro mirando su teléfono, vestía elegante, posó sus ojos sobre mi y me dirigió una falsa sonrisa que no le devolví.
-Buenos días.
-Hola.
-¿Nueva?
-No, vengo a visitar a un... amigo.
-Oh, bien. Mucho gusto, mi nombre es Scout. -M*ierda, me tendió la mano y la miré fijamente sin expresión alguna, solamente guardando las facciones de su cara en mi mente. 
-¿Qué le hiciste a Andy? -Pregunté tranquila.
-¿Disculpa?
-Como escuchaste. -Soltó una risa irónica.
-Disculpa pequeña, pero lo que yo haya hecho con Biersack no es de tu incumbencia.
-Eres una perra, él está así desde que salió contigo, ¿qué puedes decir ante éso?
-Simplemente no te importa lo que haya hecho con él, y cuida tus palabras. -Estábamos a punto de llegar al piso 10.
-Claro que me importa, es mi amigo. Y no eres nadie para decirme que cuide mi vocabulario perra. -Repetí pero la última palabra se la grité en frente del rostro, me tomó el brazo lastimado haciendo que soltara un gemido de dolor.
-Mira niña, si yo satisfago las necesidades de el estúpido y pobre Biersack deberías agradecérmelo, él necesita drogas, sexo y alcohol, le puedo aportar todo éso.
-Lo estás matando maldita. -Dije entre quejidos, presionó mi brazo y yo grité.
-Éso es lo que busco. -Las puertas se abrieron y me soltó saliendo del ascensor haciendo ruido con sus grandes tacones, la seguí corriendo y la tomé del cabello hasta tirarla al suelo, la golpeé con todas mis fuerzas en la cara y me coloqué sobre ella para dejarla inmóvil cuando de pronto sentí dos manos en mi cintura elevándome, lo que me hizo doler, me tomaron por atrás las manos y me dieron la vuelta.
-¡Hey idiota! ¿Qué mier... 
-Andy... -Dije preocupada y triste, se veía tan arruinado, sus ojos estaban rojos, tenía un repugnante aliento a cigarrillos y alcohol y se tambaleaba un poco, me soltó y se me quedó mirando un momento, luego miró a Scout, se acercó a ella y le tendió una mano. -Suéltala Andy. 
-No.
-¡Andy, suéltala ahora mismo!
-No, ella me hace bien.
-¿Crees que drogarte y emborracharte significa estar bien? Es una perra, solamente te usa, quiere tu dinero Andy, no seas tan idiota, ven conmigo.
-Tú no me quieres. -Luego de un minuto respondí.
-No, tienes razón, no te quiero. -Se dió la vuelta con ella y se dirigieron hacia el departamento de Andy. -¡Te amo Andy! -Soltó a Scout y se dió la vuelta sorprendido.
-¿Qu...qué? -Apenas podía pronunciar las palabras.
-Te amo. -Se acercó a mi pero ella lo tomó de la sucia y desarreglada remera que traía puesta, le susurró algo al oído y agachó la mirada, se volvió hacia ella y la tomó de la mano, corrí hacia allí y volví a tirarla al suelo pero Andy me gritó detrás.
-¡Hey, déjala! -La solté, y lo tomé del brazo hasta llegar a la puerta, cerré con la llave que estaba puesta y unos segundos luego se escucharon golpes y gritos.
-¡Ábreme maldita perra! ¡Andy, no te venderé más bastardo! -Trató de zafarse de mi agarre pero lo tomé más fuerte, era fácil ya que estaba muy débil, lo guié hasta la gran cama, la sacudí un poco ya que, al igual que el auto, estaba llena de colillas de cigarrillo y botellas, lo recosté y me miró algo enfadado.
-¡Tú no me amas, estás con Leto! ¿Por qué quieres arruinar mi vida? -Me hizo acordar a las palabras que yo misma le había dicho en mi casa, tomé su cara entre mis manos y comenzó a llorar sin compasión, no sabía si las lágrimas eran por la borrachera o sus más profundos sentimientos.
-No llores, por favor, lo menos que quiero haces es arruinar tu vida, quiero que estés bien, te amo, en serio te amo Andy. -Besé levemente sus labios.
-Claro que no, ya me dijiste que solamente amabas a Jared, ¿no lo recuerdas? ¿No recuerdas lo que dijiste? Dijiste: No te amo y jamás te amaré.
-Cambié de opinión, o simplemente amo al nuevo Andy, estoy enamorada de ti, y mucho.
-No me hagas ésto, deja de mentirme.
-¡Ya cállate Andrew, en serio te amo! ¿Cómo demonios quieres que te lo demuestre? Sólo dímelo.
-Bésame... otra vez, por favor.
-Tienes mal aliento.
-Bésame. -Repitió ignorando por completo mi respuesta anterior, sin pensarlo dos veces junté sus labios con los míos, su sabor era el mismo de siempre dejando de lado su aliento. Nos separamos sin aire ambos y volvió a llorar.
-Basta amor, no llores, deja de llorar. -Lo acerqué hacia mi pecho y él se recostó sollozando, me rompía el alma verlo así, en verdad era doloroso, de pronto cerré mis ojos y me dejé llevar por su respiración, nos quedamos abrazados y dormidos en la cama tranquilamente.






Holaaa, ¿me matarían si les digo que terminaré la novela en unos (mínimo) 4 capítulos más? Pero tranquilas, ¡habrá una segunda temporada por supuesto! Creo que les encantará, la tengo toda preparada pero por ahora creo que hasta aquí llegó la primera. Si cambio de opinión y le agrego más capítulos se los haré saber♡ ¡Saludos!

sábado, 26 de octubre de 2013

Capítulo 26.

-¿Qué mierda significa ésto? -Preguntó Danny casi gritando.
-D... Dany, no es lo que tú piensas. -Tartamudeó Andy nervioso.
-Aléjate ahora mismo de mi hermana. -Entró a la habitación y lo tomó del brazo hasta levantarlo de la cama.
-Daniel, suéltalo ahora mismo.
-¡Pero estaba encima de ti!
-¡Yo lo tomé de la camisa para darle un beso y se calló sin querer!
-¿En serio? ¿Qué pensaría Jared si se entera de ésto? -Dijo levantando una ceja.
-Le dices una sola palabra a Jared y juro que no te hablo nunca más en mi vida.
-¿En serio? Te recuerdo que vivimos juntos cariño.
-No comiences, sabes que soy capaz de irme.
-¿En ése estado?
-Por supuesto, soy muy fuerte. -Andy ocultó una sonrisa, Danny lo soltó.
-¿De qué no me tengo que enterar? -Jared entró a la habitación con dos cuencos de helado.
-Hmm... -Dije más nerviosa que nunca.
-Danny, ¡arruinaste la sorpresa! -Exclamó Andy de pronto.
-¿Qué? -Preguntó Danny tan confundido como yo.
-Si, ____ estuvo preparando una sorpresa de cumpleaños para Jared, pero la arruinaste.
-No, no la arruinó, todavía no se entera de qué es. -Dije siguiendo su juego.
-¿En serio? -Preguntó Jared algo emocionado.
-¡Claro! Pero no lo sabrás hasta tu cumpleaños amor, tráeme ése helado que muero de hambre. -Rió y se sentó junto a mi en la cama.
-Ok, creo que debo irme, se me hará tarde para mi reunión.
-¿Trabajo? -Preguntó Jared curioso.
-Más bien una hermosa cita.
-Wow, muy bien. -Le guiñó el ojo y estrechó su mano, me sentí tan incómoda, ¿me había mentido? Que bastardo. Se acercó hacia mi y me besó la mejilla.
-Gracias. -Logré susurrar, asintió con la cabeza y le dio la mano a Danny, él lo ignoró.
-Deja de ser tan grosero Daniel.
-No me digas Daniel.
-Así te llamas bobo.
-Pero siempre me dices Danny, todo me dicen así.
-Excepto cuando me haces enojar, en momentos como éstos tengo el poder de llamarte como quiera.
-Claro que no.
-Oye, estoy lastimada, deja de ser tan odioso conmigo y ten algo de compasión. -Hice puchero, corrió hacia mi, haciendo que me exaltara.
-Eres una miedosa. -Me besó la frente riendo y salió de la habitación junto con Andy.
-Dime la sorpresa.
-Si te digo ya no sería una sorpresa.
-¿Una pista?
-Tampoco.
-No seas malvada. 
-Soy una bruja malvada. -Reí tomando sus mejillas y besándolo en los labios.
-Una hermosa bruja malvada.
-¿Y tú que eres?
-Un príncipe.
-¡Hey, que injusto! -Ambos soltamos una carcajada mientras comíamos el helado.
-Te amo.
-Y yo a ti, pero enciende la tele que estoy muriendo de aburrimiento.
-¿Es una indirecta para decirme que soy aburrido?
-Tal vez. -Acaricié su nariz con mi pulgar, él tomó mi mano y la observó un minuto con seriedad evaluando mis cortes.
-¿Qué sucede?
-Odio verte así.
-¿Así como?
-Toda lastimada, llena de cortes...
-Estoy bien.
-Sé que estás bien, tú siempre estás bien y de buen humor, pero estás herida por fuera, éso no me gusta para nada, jamás me gustó. ¿Recuerdas que cuando llorabas porque te cortabas apenas un poco cuando dibujábamos o jugábamos con ramitas? 
-Me besabas la herida y luego llamabas a mi madre. -Sonreí al recordarlo.
-Si. -Susurró, luego tomó mi mentón con cuidado, besó mi ceja y luego mi pómulo derecho, donde había pequeños cortes, luego bajó hacia mi mano, besó mi hombro, mis brazos y mis manos bajando hacia el estómago y depositando pequeños besos en el lugar donde estaba la venda que cubría todo mi abdómen, finalmente volvió a subir hasta mis labios, lo tomé de la mejilla y lo besé como nunca antes, cuando nos separamos me miró sin aliento.
-Dios mío.
-No te alejes de mi. -Lo volví a acercar hacia mi tratando de quitar su camisa, pero tomó mi mano al instante.
-No ____.
-¿Por qué? Por favor. 
-¿Estás bromeando? ¿Preguntas por qué estando así? Deja de pensar en sexo por una vez.
-Nunca pienso en sexo.
-Pff, claro que no, jamás, tienes toda la razón. -Dijo sarcástico.
-¿Sabes qué? Creo que sería mejor si tú y tu sarcasmo se van, ¿no crees?
-No te enfades, lo lamento. -Trató de acariciarme la mejilla pero empujé su mano con fuerza.
-No, no te lamentes, si piensas así está bien. Vete.
-____...
-No lo voy a repetir, ¿quieres que grite?
-No, no quiero que grites.
-Entonces vete, porque sabes que soy capaz.
-¿Estás muy molesta?
-Pff, no, solamente un poco. 
-¿En verdad?
-No, sarcasmo querido, ambos podemos jugar al mismo juego, ahora vete de una vez Jared.
-No lo haré.
-Lo harás.
-Claro que no.
-¿Me pondrás a prueba? -Me miró inseguro, un minuto luego asintió con la cabeza, unos segundos luego imité un sollozo y logré que las lágrimas comenzaran a salir de mis ojos de una forma tan realística que hasta yo me la creí, él tocó mi hombro y imité un sobresalto, la quitó rápidamente.
-____...
-Vete.
-Está bien, está bien, pero deja de llorar por favor.
-Vete. -Repetí entre sollozos, se paró, besó mi mejilla y salió rápidamente de la habitación, seguido levanté la cabeza, limpié las lágrimas falsas y reí, sabía que se lo creería, siempre funcionaba con cualquier persona. Tomé mi iPhone y marqué el número de Andy, atendió en un segundo.

                                        *En línea*

-Hola ____.
-Hola.
-¿Qué sucede?
-Eres un mentiroso.
-Lo lamento... -Me quedé en silencio. -¿Hola?
-Aquí estoy.
-¿Estás enfadada porque saldré con Scout?
-¿Con quién?
-La chica de la que te conté.
-Estoy enfadada porque no me dijiste la verdad, ¿tanto te costaba decirme que solamente sería una cita y no algo de trabajo?
-Lo siento.
-No, ni siquiera sé por qué te estoy diciendo ésto, es una estupidez.
-Puedes decirme lo que quieras ____.
-Pero es ridículo, parezco tu nov... -Me arrepentí y dejé la palabra incompleta, corté avergonzada.

                                        *Fin de llamada*

Volteé la vista hacia la mesita de luz y el helado todavía estaba por la mitad, no estaba totalmente derretido asique lo tomé y volví a comerlo, era de crema de arándanos y chocolate, mis favoritos. El tono de llamada de mi teléfono sonó de repente, sabía que era Andy, dejé que sonara sin siquiera observarlo, sonó tres veces más y luego el tono de mensaje dos veces más. Terminé mi helado, tomé el teléfono y abrí los dos mensajes: *No te enfades, siento haberte mentido. De: Andy Biersack*, *____, es en serio... De: Andy Biersack.* Cuando terminé de leer el segundo mensaje llego otro de pronto: *¿Sabes qué? No tengo que disculparme, ¿quieres que te diga la verdad? Lo haré, salgo con ella para olvidarme de ti, me dijiste que no tenía oportunidad contigo, estás con Jared, quiero estar con ella para sacarte de mi cabeza, te amo, y no solamente como amigo, pero ya me dijiste que no era posible, ¿qué debo hacer ante éso? Sabía que reaccionarías así si te contaba, pero que mas da, no entiendo tus celos teniendo novio, ¿lo amas en verdad? Deja de hacer ésto, saldré con Scout te guste o no, eres solamente mi amiga aunque no lo quiera y ésto no funcionará si ésto sucede cada vez que te cuente que salgo con una chica, ¿crees que no me siento incómodo cuándo besas a Jared frente a mi? Pues si, incómodo, celoso, con rabia, con envidia, quisiera ser el que sienta tus hermosos labios cada segundo sin preguntarte, pero no, no lo soy por desgracia. Solamente éso, igualmente siento mentirte, tendría que haberte dicho que solamente era una cita desde el comienzo de la charla. Dulces sueños ____, te amo. De: Andy Biersack.* Tenía toda la razón aunque no lo quisiera, yo misma lo había rechazado, en todo momento, en la fiesta, en la casa de Jared, en su propia casa, en el hospital, siempre... pero era lo correcto. ¿Lo era? ¿En verdad era lo correcto o yo debía estar con él? ¿Jared es el indicado? Claro que si, me hacía feliz, yo soy feliz cada vez que lo veo, pero también lo era con Andy ahora...  Que maldita confusión. Desearía jamás haber conocido a Andy, que jamás me hubiera visto en aquella fiesta, que Jared se hubiera quedado en la antigua empresa, que Andy jamás hubiera sido su jefe. Leí el mensaje una y otra vez pensando qué responderle, no lo hice. Observé el reloj que marcaba las 21:10 pm., seguramente Andy ya estaba cenando con la tal Scout... No le dí importancia, ¿por qué tenía que preocuparme? Es mi amigo, debería apoyarlo, pero por mucho que intente no sentir estos... ¿Celos?, no puedo evitarlo, es como una impulsión, me estoy enamorando de Andy, de la persona equivocada para mi... Dejé de pensar, me quité la ropa con cuidado y me levanté con ayuda de las muletas para buscar mi pijama, cuando lo encontré me lo coloqué lentamente, apagué la luz y me acosté en la cama tapándome y tratando de olvidar parte de éste día.

viernes, 11 de octubre de 2013

Capítulo 25.

Al día siguiente me desperté tranquila de una larga siesta, miré mi teléfono, el reloj digital marcaba las 17:30, en media hora llegarían los chicos. Por suerte ya había terminado mi baño de una hora con la vergonzosa ayuda de mi madre por el yeso y algunos otros rasguños graves que todavía no terminaban de cicatrizar, un proceso bastante largo... Me senté en la cama y lentamente me levanté tomando las muletas que estaba a un lado, me dirigí a buscar ropa y cuando encontré algo cómodo me volví a sentar en la cama y me cambié cuidadosamente {http://www.polyvore.com/cap%C3%ADtulo_24/set?id=100036338}, cuando acabé estuve obligada a llamar a mi madre para que me ayudara a colocarme los zapatos, ella subió corriendo al instante y me regañó mientras me colocaba solamente uno.
-No tienes que hacer ésto hija, pídeme ayuda, sabes que estás débil, puedes romperte un hueso tratando de colocarte la camisa o el pantalón.
-Lo lamento, no me gusta que otros hagan lo que yo tengo que hacer.
-Pero tienes que entenderlo amor, algunas veces necesitamos ayuda.
-Está bien, la próxima vez te pediré ayuda.
-Éso espero, ya casi son las seis, ¿quieres que les diga a los chicos que suban?
-Exacto, gracias mamá.
-No me agradezcas cariño. -Me besó la frente y salió de la habitación, encendí la tele y comencé a ver una película. Trataba de una chica llamada Nora que se enamoraba de dos hombres; uno era  Billy, el más popular y egocéntrico de la preparatoria, y el otro un chico dulce de campo, Joseph, me identificaba tanto. Estaba en la parte de la tan esperada elección entre los dos chicos cuando tocaron la puerta.
-Puedes entrar, quien quiera que seas. -Danny entró silenciosamente y cerró la puerta detrás de él.
-Hola.
-Oh, hola Danny, ¿qué pasa?
-¿Puedo pedirte un consejo?
-Claro, ven, siéntate. -Dile palmeando con mi mano un lado de la cama, se acercó, me besó la mejilla y se sentó a mi lado.
-Primero, ¿cómo estás?
-Muy bien.
-¿No necesitas calmantes?
-Todavía no, dime. -Asintió con la cabeza.
-Está bien... Myca, la chica de la que te había hablado, me dijo que quería pasar a tener una relación más seria conmigo, que me amaba, pero no creo estar listo aún, sabes que acabo de terminar con Carly, y en verdad ella era una parte de mí, estoy lastimado, pensé que era una relación transitoria por ahora, no sé que decirle, ¿qué puedo hacer?
-Díselo, si en verdad te ama te esperará, si no, no vale la pena. Pero, ¿puedo preguntarte qué sucedió con Carly? Se te veía tan feliz con ella, y era muy linda.
-Si... todos fingen ser lindos, pero acabó siendo de lo peor... no me quiso acompañar al hospital a visitarte, quería que me quedara con ella teniendo sexo a toda costa, pero tú eres más importante hermanita. -Me besó la punta de la nariz.
-Oh, que grosera, y gracias, me gusta que me digas hermanita. -Reí.
-Bien, gracias por el consejo, llámame si me necesitas.
-Está bien, adiós. -Rió.
-Adiós. -Salió de la habitación y dejó la puerta abierta, el timbre sonó un minuto después y otro minutos luego Andy entró a la habitación solo, mi madre me guiñó un ojo detrás de él sin que lo viera, yo rodé los ojos divertida, ella en verdad le había tomado cariño, cerró la puerta y él se acercó a mi y besó mi mejilla dulcemente, traía una caja con un gran moño rojo debajo del brazo.
-Hola. -Me sonrió.
-Hola. -Le devolví la sonrisa.
-¿Cómo estás?
-Muy bien, por suerte ya no me duele mucho, ¿y tú?
-Me alegro, yo estoy bien. -Acarició mi mejilla.
-¿Qué tienes en la caja?
-Oh, tu obsequio. -Me tendió la caja, emocionada la abrí y en verdad me sorprendí.
-Oh mi dios.
-Si no te gustan puedes cambiarlos.
-No Andy, son perfectos, debieron haberte costado una fortuna. -Era un hermoso vestido negro junto con un par de tacones con brillo {http://data1.whicdn.com/images/66254320/large.jpg}
-No te preocupes por éso ____, lo importante es que te gusten.
-Oh, los amo, gracias en serio Andy, pero, ¿cuándo se supone que los use? 
-Cuando tú quieras. -Me volvió a sonreír.
-Eres genial, no debiste hacerlo, son hermosos, aunque creo que voy a tener que esperar a que me saquen éste horrible e incómodo yeso de la pierna para usar los tacones. -Rió.
-Es verdad, y quería hacerlo, no soy nada bueno para la moda pero tuve un presentimiento de que te gustaría ésto.
-Lo amé, muchas gracias. -Estiré mis brazos hacia su cuello y le besé la mejilla con fuerza. Cuando me alejé me miró sorprendido y riendo.
-Auch.
-Deja de exagerar. -Rodé los ojos con diversión. De pronto volvió a sonar el timbre, cerré la caja y la coloqué a mi lado, volví a besar a Andy en la mejilla y me senté bien en la cama.
-Creo que podría acostumbrarme a darte regalos, podría recibir muchos besos de tu parte. -Golpeé su hombro riendo.
-Eres un tonto. -Mi madre entró a la habitación y detrás de ella entraron los chicos silenciosamente, primero Jared, luego Austin, Oliver, Vic, Kellin y Mike. Me saludaron de a uno, todos traían diferentes cosas, Jared me besó en la boca haciendo que me sintiera incómoda con la prescencia de Andy.
-¡Hey! ¿Qué es todo éso que traen? -Dije apenas todos se sentaron en el suelo.
-Regalos querida. -Contestó Austin.
-¿Por qué se sientan en el suelo? -Reí.
-En la cama no hay lugar y no tienes sillas, pero no importa, el suelo es cómodo. -Dijo Vic, solté una carcajada.
-Oye, abre primero el mío. -Me dijo Jared entregándome un pequeño sobre.
-Ok. -Lo abrí y saqué un papel de adentro que tenía anotado: "Equivale a un viaje a cualquier parte del mundo. Todo pago." Y la firma de el aeropuerto supongo, lo miré sorprendida y lo tomé de la chaqueta acercándolo a mi para darle un fuerte abrazo.
-Dios mío, muchas gracias Jared. -Dije sonriendo.
-Me alegro que te haya gustado amor.
-¿Gustar? Me encantó, eres impresionante, gracias en serio. -Lo solté y besé sus hermosos labios, sonrió y se alejó de mi, dejé el sobre encima de la caja del obsequio de Andy y Austin se colocó delante de mi.
-Me toca. -Me tendió una cajita algo plana con un moño negro, la abrí y era una camisa de Metallica {http://www.polyvore.com/cgi/img-thing?.out=jpg&size=l&tid=70078688
-Oh mi jodido dios. -La saqué y la miré atentamente.
-¿Te gusta?
-¡Claro que si Austin! Ven aquí también. -Seguido le hice lo mismo que Jared. Luego los demás me entregaron sus regalos, Oliver un collar {http://25.media.tumblr.com/tumblr_lp0e3iq0Bk1qgojxao1_500.jpg}, Vic y Mike dos hermosos conjuntos de ropa {http://24.media.tumblr.com/91c6b453245b292a5f2075cab32d4303/tumblr_mep4h6Dj8f1rvf4p3o1_500.jpg} {http://data.whicdn.com/images/60842127/large.jpg} y por último Kellin, un enorme ramo de rosas que mi padre ayudó a subir a mi habitación {http://24.media.tumblr.com/45c247f8c3369ffb3b066a4b6d20361f/tumblr_mi6g0ufSB51rfpgiio1_500.jpg}
-Oh mi dios, muchas gracias chicos, no eran necesarios los regalos pero los amé, en serio les agradezco, los quiero mucho. -Todos se abalanzaron hacia mi con cuidado de no apretarme demasiado.
-De nada, sabes que también te queremos mucho amor. -Todos se alejaron menos Jared que se sentó junto a mi y me besó. Cuando se alejó de mi obsevé a Andy con cautela, miraba al piso sin expresión alguna, debía acostumbrarse a verme con Jared siendo mi amigo, quién sabía cuanto tiempo estaríamos juntos, espero que mucho...

 Cuando los chicos se fueron al fin prometieron volver al día siguiente por supuesto, solamente quedaban Jared y Andy, algo totalmente incómodo para mi y creo que para ellos dos también.
-Y bien... ¿quieres helado o algo? -Preguntó Jared de pronto.
-Claro. -Le sonreí.
-¿Tú no quieres Andy? -Negó con la cabeza- Ok, disculpa la pregunta pero... ¿cuándo te irás?
-¡Jared! -Lo regañé, estaba seguro de que no quería que me quedara sola con él.
-Está bien ____, -Rió Andy- creo que me quedaré unos minutos más, tengo una reunión por la noche y debo prepararme, pero si quieres me voy.
-Yo no dije éso. -Se paró frunciendo el ceño. -En seguida vuelvo. -Se acercó hacia mi y me dio un largo y apasionado beso, ¿estaba buscando que Andy se pusiera celoso? Cuando salió de la habitación el silencio tomó partido hasta que me animé a sacar un tema de charla.
-Asique una reunión eh...
-Si. -Contestó casi en un susurro.
-¿Trabajo?
-Hmm, digamos que si.
-¿Digamos que si? ¿Es de trabajo o una reunión personal?
-Mitad personal y mitad laboral, conocí a una chica muy agradable que es casi mi vecina, vive en el piso debajo del mío y necesita trabajo, acaba de terminar la universidad, es como una entrevista pero también queremos conocernos.
-¿Y te gusta? -No pude evitar preguntar.
-No puedo evitar decir que es muy hermosa pero no la conozco, igualmente es agradable creo, es una persona bonita. -No pude evitar que una punzada de celos me recorriera de arriba a abajo. 
-Oh, asombroso. -Fingí una sonrisa, él también sonrió.
-Creo que si, espero enamorarme... -Dijo nostálgico.
-¿Puedo preguntarte algo?
-Claro.
-¿Amabas a Juliet o solamente estabas con ella por sexo? ¿alguna vez la odiaste?
-En un principio si, solamente fue sexo pero no puedo negar que llegué a amarla, no puedes convivir con una persona por 5 años teniendo un romance sin amor, llegué a quererla, pero también a odiarla, claro. Ella es muy arrogante y celosa, también es muy disciplinaria, con Mandy y conmigo, me trataba como un pequeño niño, detestaba que me dijera que hacer y que no. Claro que el sexo era bueno pero en un momento éso me dejó de importar, solamente por un momento pensé en tener una vida junto a ella y Mandy, pero me arriesgué a decir que no, no era lo correcto haciendo todas las cosas que hacía.
-¿Qué hacías?
-Me acostaba con otras, y muchas debo decir... creo que ella no merecía éso de mi parte porque dentro de ésa personalidad que tanto odiaba estaba mi hermosa Juju, a la que había conocido caminando por la calle con sus tacones altos, su falda ajustada y su remera escotada, creo que por éso principalmente llamó mi atención a primera vista, pero luego vi a la verdadera Juliet, tierna, cariñosa, entre otras cosas.
-¿Cómo se conocieron? -Suspiró.
-Es una gran historia creo, -soltó una risita- un día hace unos 5 años estaba caminando hacia la casa de mis padres cuando oí un ruido de tacones venir de la calle de en frente, me crucé y la seguí, se dirigía hacia un Starbucks cercano... Se sentó en la mesa y sacó su teléfono, unos segundos luego pidió café y un muffin de chocolate, su favorito, me acerqué a la mesa y me miró desinteresada...

                                 *Flashback*

Me acerqué a aquella hermosa y tan sexy chica sentada tan sola.
-Hola hermosa. -Me senté frente a ella.
-Hmm, hola, ¿te conozco?
-Tal vez... Andrew Biersack, pero puedes decirme Andy. -Dije besando su mano.
-¿Hijo de Chris Biersack el empresario? -Preguntó sorprendida y exaltada por el roce de mis labios contra sus nudillos.
-Exactamente. -La solté.
-Oh. -Se inclinó en la mesa dejando ver más sus senos, babeaba por ésta chica.
-Eres muy linda, ¿por qué tan sola?
-Me gusta tomarme mi tiempo sola, odio sentirme asfixiada por las personas.
-¿Te sientes asfixiada ahora por mi? 
-No, no me gusta negar un pequeño tiempo junto a un chico tan lindo.
-Asique... soy lindo.
-Bastante, si.
-Me gusta tu actitud, linda.
-Y a mi la tuya, creo que somos parecidos.
-También lo creo. -Estiré mi mano hacia la suya y la tomé de nuevo.
-Que apresurado de su parte señor Biersack.
-Lo sé, me atrae señorita...
-Juliet... Juliet Simms.
-Señorita Simms, eres hermosa en verdad. -Sabía que la tenía atrapada.
-¿Buscas sexo? -La pregunta me tomó por sorpresa.
-Busco muchas cosas en la vida. -Rió negando con la cabeza.
-No puedo tener sexo con alguien que ni siquiera conozco.
-Pues conozcámonos, ¿me acompañas a mi casa?
-Preferiría que vallamos a mi departamento, queda a unas cuadras de aquí.
-Está bien. -Se paró y sacó un billete de su cartera, rápidamente se lo quité de las manos y lo coloqué en el bolsillo delantero de su camisa rozando su seno con mis nudillos, ella solamente tembló y me miró lujuriosa.
-Que atrevido de su parte.
-Soy así señorita, y déjeme pagar por usted, solamente cortesía. -Asintió y dejé el billete en la mesa, nos alejamos tomados de la mano hasta llegar a su departamento.

                                                 *Fin Flashback*

-Entonces lo primero fue el sexo. -Dije asombrada por la historia.
-Exactamente, siempre fue igual con todas las chicas con las que estuve, casi siempre la misma técnica.
-Disculpa, pero es repugnante que hallas usado a las chicas así.
-Lo sé, me hiciste darme cuenta de lo que hacía, en verdad era un cretino. 
-Me gusta tu cambio, eres más dulce y atento.
-Es mi yo interior, creo que nadie conoce ésa parte de mi además de mi familia y Juliet.
-Oh, me gusta muchísimo más éste Andy que el anterior sin dudas.
-¿Si? -Sonrió divertido.
-Por supuesto. -Me estiré un poco hasta tomar el cuello de su camisa y tirarlo, haciendo que quedara encima de mi inevitablemente.
-Oh, lo... lo siento. -Tartamudeó, yo besé su mejilla y miré atentamente sus hermosos ojos azules. Una voz ronca hizo que volteáramos hacia la puerta exaltados.
-¿Qué mierda significa ésto? 

Capítulo 24.

Me desperté sintiendo los rayos del sol en mi cara entrando por la ventana, eran muy molestos, me moví un poco y miré a un lado, Andy estaba observándome atentamente, a su lado tenía una bandeja color azul con waffles y té.
-Buenos días.
-Hola Andy.
-¿Quieres comer algo?
-Claro, estoy muriendo de hambre. -Sonrió y me tendió la bandeja.
-Eres hermosa hasta cuando duermes. -Evité su comentario.
-¿Hace cuánto estás aquí?
-Unos minutos, no mucho. -Me metí un bocado de waffles en la boca, estaban riquísimos.
-¿Qué hora es?
-Casi las diez de la mañana.
-Oh. -Le dí un sorbo al té, también estaba rico.
-El doctor te revisó hace una hora y dijo que estabas en condiciones para irte.
-¿Por qué no lo sentí? -Pregunté confundida.
-La medicina para dormir.
-Oh, cierto.
-¿Qué harás cuando llegues a casa?
-Creo que nada, hacer reposo, pero lo bueno es que podré salir de éste infierno.
-No es para tanto. -Soltó una pequeña risa.
-¿Alguna vez has estado internado más de dos días? 
-Hmm, creo que si.
-¿Has probado la comida? Es realmente asquerosa, a excepción de alguno que otro hospital por supuesto, por ejemplo cuando mi madre estuvo internada en Massachusetts, la comida que dan en el hospital general parece salida de un finísimo restaurante. Seguramente ésto lo debe haber traído mi madre o Jared, ¿verdad? Está sabrosísimo. -Rió.
-En realidad lo traje yo. -Dijo tímido.
-Oh, pues gracias entonces. -Volví a mi comida hasta terminarla, le devolví la bandeja y la colocó en la pequeña mesa de luz a mi lado.
-Te escuché hablando con Jared. -Comentó de pronto.
-¿Qué?¿Cuándo?
-Anoche, en verdad se aman, ¿verdad?
-Si, mucho. -Contesté sin pensarlo, su cara se tornó nostálgica. -¿Te molesta?
-Claro que no ____, es tu vida, no tengo por qué meterme en ella, soy solamente un amigo más, tengo que apoyarte en tus malos y buenos momentos como lo que soy.
-Lo lamento.
-No te lamentes, fue mi culpa. -Acarició mi cabello.
-No.
-Si, aunque no lo quieras admitir. -Me dirigió una media sonrisa. De pronto escuchamos ruidos en el pasillo.
-¡Entra de una jodida vez!
-No, me asesinará.
-No te hará nada, eres su mejor amigo y además está indefensa.
-Igual no quiero hacerlo, puede patearme con el yeso de su pierna.
-Claro que lo harás, ya viniste hasta aquí, y no te hará nada.
-Me empujaste hasta aquí.
-Porque necesitas pedirle disculpas luego de como la trataste.
-Ella me provocó.
-No, no lo hizo, es una adolescente caprichosa amante de las fiestas, debes entenderla. -Andy y yo reímos en voz baja, eran Austin y Oliver.
-No voy a entrar allí Oliver, es mi última palabra.
-Claro que entrarás, y pareces un pequeño niñito.
-No. -Volvimos a reir.
-¿Quieres apostar?
-Apostemos lo que quieras. 
-Está bien, $80. -Unos segundos luego Austin entró de pronto empujado por Oliver a la habitación, le dirigió una seña no muy cordial con el dedo, él rió y me saludó asomándose a la puerta, le devolví el saludo y cerró la puerta detrás de él.
-Hmm. -Dijo avergonzado.
-Hola Austin. -Dije divertida.
-¿Qué haces aquí Biersack? -Me ignoró.
-No comiences, es mi amigo, además los ayudó, ¿no es así? -Iba a contestarme pero cerró la boca arrepintiéndose, un minuto luego volvió a hablar.
-Disculpa Biersack, ¿puedes retirarte un momento para que pueda hablar con mi mejor amiga?
-Dime Andy, Austin. -Dijo levantándose de la silla.
-Andy... -Contestó en un susurro con el ceño fruncido.
-Nos vemos ____. -Me besó en la frente y salió, Austin se sentó y limpió el beso con su manga, solté una carcajada.
-Eres un tonto.
-No me gusta que te toque, ni te bese, ni te hable...
-Lo seguirá haciendo, es mi amigo. -Reí.
-¿Desde cuando?
-Dos días. 
-Wow, cuánto tiempo.
-¿Verdad que si? -Le guiñé un ojo y su expresión cambió a una de diversión.
-Lamento haberte tratado así.
-Tranquilo, no haré ninguna fiesta.
-Tal vez solo una pequeña reunión de bienvenida, tranquila, por supuesto nada de alcohol, cigarrillos, bailes desaforados ni nada que haya en tus fiestas características. 
-No creo que el doctor me deje hacer todo éso. -Dije divertida, él rió también.
-Yo tampoco lo creo.

Luego de que el doctor acabara de hacerme los últimos chequeos y anotar todas las cosas que debía hacer y no, entre las que no, fumar, beber y montar la motocicleta, nos fuimos. Salí del hospital con mis muletas y me coloqué incómodamente en el auto familiar, mi padre manejaba, mi madre era copiloto y mi hermano me acompañaba atrás. Cuando llegamos a la casa por fin Danny me cargó en sus brazos y me llevó hasta mi habitación; solamente tenía un molesto yeso en la pierna y muchísimos rasguños y cicatrices en todo el cuerpo. Tenía puesto un pantalón joggin gris, una camiseta sin mangas y solamente una All Star negra, que mi madre sacó cuando me recostaron en la cama.
-¿Te duele? -Asentí con la cabeza haciendo una mueca de dolor. -Hijo, ¿me traes los calmantes del auto por favor? Y un vaso de agua. 
-Ok. -Dijo saliendo de la habitación junto con mi padre.
-Estoy enfadada contigo. -Susurró mi madre sentándose a un lado de la cama.
-¿Por qué? -Pregunté confundida.
-No me dijiste que estabas con Jared, tu padre los matará a los dos.
-Oh, éso, lo lamento, es que no sabía como reaccionarías, ¿lo aceptas?
-Claro que si cariño, mientras estés feliz y él no te haga ningún mal yo estaré tranquila, aunque no creo que te haga ningún daño, es un chico encantador y educado. -Solté una pequeña risita.
-Lo sé. Mamá, ¿puedes no decirle a papá sobre ésto? Sé que se molestará.
-No le diré nada, tranquila. -Besó mi mejilla, un segundo después Danny entró solo a la habitación y le entregó el pequeño recipiente lleno de pastillas a mi madre, ella me tendió una de adentro y el vaso de agua que traía mi hermano, me tomé ambos al mismo tiempo y me recosté suavemente en la cama, ella me tapó con la colcha y me besó la mejilla. 
-Descansa, puedes utilizar tu teléfono, ver la tele, usar tu computadora, lo que quieras menos levantarte. -Reí. -Oh, lo olvidaba. -Le levantó y urgó en el cajón de la pequeña mesa de luz, sacó dos cajillas de cigarrillos, luego se dirigó a mi cartera y sacó la que había allí, miré a Danny que estaba aguantando la risa. -No quiero volver a verte con uno de éstos en la boca, ¿ok? Y también para ti Daniel, si nadie fuma, ella tampoco lo hará. -La cara de Danny se tornó a una de preocupación, ahora yo estaba divertida por su cara.
-¡Mamá! Es mi forma de tranquilizarte.
-Ve a yoga, éso es tranquilizador. -Solté una carcajada y él me fulminó con la mirada.
-Éso es para viejos.
-¿Disculpa? -Mi madre imitó una cara de ofensa nada creíble.
-No puedo dejar de fumar.
-Yo no digo que lo dejes, obviamente me encantaría que lo hagas, pero sé lo difícil que es, en la casa no fumas y punto, ____ tiene terminantemente prohibido fumar y beber.
-¿Y?
-Deja los berrinches Daniel, no fumarás en la casa y es mi última palabra. -Salió del cuarto, él la siguió y cerró la puerta detrás. Unos segundos luego mi celular sonó, era Andy.
  
                                            *En línea*

-Hola Andy.
-Hola ____, ¿cómo supiste que era yo?
-Tenía tu número agendado de la vez que te llamé para consultarte lo de Ben.
-Oh, lo recuerdo. ¿Cómo llegaste?
-Muy bien, gracias, ¿tú como estás?
-Bien, remodelando mi departamento.
-Oh, ¿te mudaste?
-Si, necesitaba un espacio propio.
-¿Éso quiere decir que tú y Juliet ya no están juntos?
-Exacto, ya te lo había dicho. -Me sentí como una estúpida, era verdad.
-Oh, lo lamento.
-Está bien, ¿qué estás haciendo?
-Aburriéndome. -Rió.
-Éso es divertido, ve al canal 23, están dando un documental asombroso de Metallica, ¿te gustan?
-Es una de mis bandas favoritas, ¿vendrás mañana a visitarme con los chicos?
-Claro, a las seis estoy allí, te tengo un regalo. -Encendí la televisión.
-¡Genial! Nos vemos mañana, encontré el canal, suerte con la remodelación.
-Nos vemos mañana nena, me alegro y gracias. -Soltó una risita y cortó.

                                *Fin de llamada*



                                            Narra Andy:

Luego de ver como Danny subía al auto a ____ me subí al auto y me dirigí hacia la dirección que Ash me había anotado, era cerca del hospital, unas siete cuadras más o menos. Era un lujoso edificio, me dirigí hacia el estacionamiento subterráneo que se encontraba justo a la izquierda del edificio, aparqué en un lugar libre, bajé y coloqué la alarma. Me dirigí hacia un ascensor en el mismo lugar, esperé a que bajara y cuando las puertas se abrieron una mujer pelirroja salió de adentro y se quedó boquiabierta el verme.
-Eh... hola. -Me sonrió tímidamente mientras colocaba un mechón de su brillante cabello detrás de la oreja.
-Buenos días.
-¿Eres nuevo aquí? Nunca te había visto.
-Si, acabo de mudarme.
-Oh, bienvenido, y disculpa por no presentarme, soy Scout, piso 9. -Me tendió la mano y se la estreché.
-Gracias, soy Andy, piso 10. 
-Hmm, bueno, nos vemos luego Andy, gusto en conocerte.
-Igualmente Scout, hasta luego. -Me sonrió y se alejó caminando, presioné el botón del piso 10  y esperé, cuando las puertas se abrieron nuevamente en mi piso me bajé y saqué las llaves de mi departamento, entré y era grande, muy espacioso, primero estaba la sala de estar, con un gran televisor, un sofá rojo y muchas pinturas en las paredes, sin mirar nada más me dirigí a mi habitación que tenía ya todas mis cosas en los estantes y roperos, junto, también, con una gran televisión, me cambié la ropa y me volví hacia la cocina, la heladera estaba llena, tomé algo de allí y me preparé la comida. Cuando acabé de comer dejé todo en el lavavajillas y me dirigí de nuevo hacia la habitación, me recosté y encendí mi notebook para tener algo de información de la empresa. Cuando acabé de leer encendí la tele, me paré en un canal en donde estaban pasando un viejo documental de la banda Metallica, unos minutos después tomé mi celular y llamé a ____ para preguntarle como estaba. Me alegró oír su voz y le dije que iría al día siguiente con su obsequio, se lo compré mientras estaba en coma como disculpa. Me cambié y salí a dar un paseo por los alrededores, nada interesante por ninguna parte a excepción de un gran café que se encontraba a una cuadra de allí, en el que me paré para beber algo. Cuando me senté en una de las mesas noté a mi lado que una mujer estaba discutiendo por teléfono con el que supuse que era su pareja, me hizo recordar a la llamada de Juliet.

                         *Flashback*

-¿Si?
-Hola Andrew.
-Oh, hola.
-Me decidí en irme.
-Claro, te sacaré los pasaportes mañana.
-Si quieres los saco yo para ahorrarte problemas.
-No, no me es un problema.
-¿No me darías una oportunidad? Por favor Andy, te amo.
-Si no te molesta, estoy muy ocupado ahora para escucharte.
-Estás con ella, ¿cierto? Estás con la niñita novia de Leto.
-Éso no es de tu incumbencia.
-Wow, ella es peor de lo que pensaba, seguramente ya te la has follado, por éso terminaste conmigo, ¿verdad?
-Basta, no quiero oírte.
-Eres de lo peor.
-Ok, adiós. -Corté sin escucharla más.

                   *Fin de llamada y flashback*


No podía arrepentirme de terminar con Juliet, era lo correcto, fue la mejor decisión que pude haber tomado. Volví a "casa" y encendí la televisión otra vez sin nada que hacer.